El sistema evaluativo de las instituciones de educación superior en Colombia hace uso de modelos tradicionales para la evaluación de saberes. Es común observar que la mayoría de los cursos teóricos son evaluadas mediante exámenes escritos (presenciales) de selección múltiple, comúnmente llamados parciales o finales (1). Durante el periodo de la pandemia, se migró por obligación al desarrollo de los sistemas evaluativos mediante el uso de las TIC (exámenes en linea); no obstante, estos sistemas no ofrecen la posibilidad de vigilar o controlar si existen ayudas adicionales para la presentación de dichas pruebas. En cambio, de manera presencial es posible disminuir el fraude académico gracias a la vigilancia directa observacional y al mayor control durante la aplicación de la prueba (2).
El fraude académico se define como toda aquella estrategia utilizada para obtener ventaja sobre otros irrumpiendo las reglas establecidas para la presentación de pruebas o exámenes, es una acción voluntaria considerada deshonesta y que tiene valoraciones éticas sobre el ser (3). Por tanto, a consecuencia de la pandemia surge la duda de si los objetivos adquisición de competencias clínicas para el diagnóstico de la educación médica fueron logrados de manera honesta e individual o si tendrán repercusión en el futuro.
El sistema evaluativo de las instituciones de educación superior en Colombia hace uso de modelos tradicionales para la evaluación de saberes. Es común observar que la mayoría de los cursos teóricos son evaluadas mediante exámenes escritos (presenciales) de selección múltiple, comúnmente llamados parciales o finales (1). Durante el periodo de la pandemia, se migró por obligación al desarrollo de los sistemas evaluativos mediante el uso de las TIC (exámenes en linea); no obstante, estos sistemas no ofrecen la posibilidad de vigilar o controlar si existen ayudas adicionales para la presentación de dichas pruebas. En cambio, de manera presencial es posible disminuir el fraude académico gracias a la vigilancia directa observacional y al mayor control durante la aplicación de la prueba (2).
El fraude académico se define como toda aquella estrategia utilizada para obtener ventaja sobre otros irrumpiendo las reglas establecidas para la presentación de pruebas o exámenes, es una acción voluntaria considerada deshonesta y que tiene valoraciones éticas sobre el ser (3). Por tanto, a consecuencia de la pandemia surge la duda de si los objetivos adquisición de competencias clínicas para el diagnóstico de la educación médica fueron logrados de manera honesta e individual o si tendrán repercusión en el futuro.
El sistema evaluativo de las instituciones de educación superior en Colombia hace uso de modelos tradicionales para la evaluación de saberes. Es común observar que la mayoría de los cursos teóricos son evaluadas mediante exámenes escritos (presenciales) de selección múltiple, comúnmente llamados parciales o finales (1). Durante el periodo de la pandemia, se migró por obligación al desarrollo de los sistemas evaluativos mediante el uso de las TIC (exámenes en linea); no obstante, estos sistemas no ofrecen la posibilidad de vigilar o controlar si existen ayudas adicionales para la presentación de dichas pruebas. En cambio, de manera presencial es posible disminuir el fraude académico gracias a la vigilancia directa observacional y al mayor control durante la aplicación de la prueba (2).
El fraude académico se define como toda aquella estrategia utilizada para obtener ventaja sobre otros irrumpiendo las reglas establecidas para la presentación de pruebas o exámenes, es una acción voluntaria considerada deshonesta y que tiene valoraciones éticas sobre el ser (3). Por tanto, a consecuencia de la pandemia surge la duda de si los objetivos adquisición de competencias clínicas para el diagnóstico de la educación médica fueron logrados de manera honesta e individual o si tendrán repercusión en el futuro.
El sistema evaluativo de las instituciones de educación superior en Colombia hace uso de modelos tradicionales para la evaluación de saberes. Es común observar que la mayoría de los cursos teóricos son evaluadas mediante exámenes escritos (presenciales) de selección múltiple, comúnmente llamados parciales o finales (1). Durante el periodo de la pandemia, se migró por obligación al desarrollo de los sistemas evaluativos mediante el uso de las TIC (exámenes en linea); no obstante, estos sistemas no ofrecen la posibilidad de vigilar o controlar si existen ayudas adicionales para la presentación de dichas pruebas. En cambio, de manera presencial es posible disminuir el fraude académico gracias a la vigilancia directa observacional y al mayor control durante la aplicación de la prueba (2).
El fraude académico se define como toda aquella estrategia utilizada para obtener ventaja sobre otros irrumpiendo las reglas establecidas para la presentación de pruebas o exámenes, es una acción voluntaria considerada deshonesta y que tiene valoraciones éticas sobre el ser (3). Por tanto, a consecuencia de la pandemia surge la duda de si los objetivos adquisición de competencias clínicas para el diagnóstico de la educación médica fueron logrados de manera honesta e individual o si tendrán repercusión en el futuro.
El sistema evaluativo de las instituciones de educación superior en Colombia hace uso de modelos tradicionales para la evaluación de saberes. Es común observar que la mayoría de los cursos teóricos son evaluadas mediante exámenes escritos (presenciales) de selección múltiple, comúnmente llamados parciales o finales (1). Durante el periodo de la pandemia, se migró por obligación al desarrollo de los sistemas evaluativos mediante el uso de las TIC (exámenes en linea); no obstante, estos sistemas no ofrecen la posibilidad de vigilar o controlar si existen ayudas adicionales para la presentación de dichas pruebas. En cambio, de manera presencial es posible disminuir el fraude académico gracias a la vigilancia directa observacional y al mayor control durante la aplicación de la prueba (2).
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