La Educación Médica Basada en Competencias se basa en el desarrollo de habilidades prácticas que permitan el desempeño profesional en un determinado contexto [1].
Las competencias clínicas se han definido como el uso habitual y juicioso en la práctica para el beneficio de individuos y la comunidad de la comunicación, conocimiento, habilidades clínicas, razonamiento clínico, emociones, valores y reflexiones [2].
De esta forma, las universidades han buscado proponer un perfil de competencias comunes a los egresados de medicina que sirva como directriz para estas evaluaciones. Estas competencias han sido establecidas por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), dando un rol preponderante al dominio de las competencias procedimentales para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas [3].
Basadas en esta comprensión sobre competencias, las instituciones educativas médicas han optado por utilizar la evaluación por competencias como método para valorar los conocimientos adquiridos y requeridos para el quehacer profesional [4].
Sin embargo, pese a que existen diversos estudios para el diseño y validación de instrumentos de evaluación que permiten certificar las competencias clínicas como es el caso del Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) [5], no se hallaron publicaciones que valoraran la implementación propuesta en Chile en cuanto al dominio de procedimientos médicos.
La Educación Médica Basada en Competencias se basa en el desarrollo de habilidades prácticas que permitan el desempeño profesional en un determinado contexto [1].
Las competencias clínicas se han definido como el uso habitual y juicioso en la práctica para el beneficio de individuos y la comunidad de la comunicación, conocimiento, habilidades clínicas, razonamiento clínico, emociones, valores y reflexiones [2].
De esta forma, las universidades han buscado proponer un perfil de competencias comunes a los egresados de medicina que sirva como directriz para estas evaluaciones. Estas competencias han sido establecidas por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), dando un rol preponderante al dominio de las competencias procedimentales para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas [3].
Basadas en esta comprensión sobre competencias, las instituciones educativas médicas han optado por utilizar la evaluación por competencias como método para valorar los conocimientos adquiridos y requeridos para el quehacer profesional [4].
Sin embargo, pese a que existen diversos estudios para el diseño y validación de instrumentos de evaluación que permiten certificar las competencias clínicas como es el caso del Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) [5], no se hallaron publicaciones que valoraran la implementación propuesta en Chile en cuanto al dominio de procedimientos médicos.
La Educación Médica Basada en Competencias se basa en el desarrollo de habilidades prácticas que permitan el desempeño profesional en un determinado contexto [1].
Las competencias clínicas se han definido como el uso habitual y juicioso en la práctica para el beneficio de individuos y la comunidad de la comunicación, conocimiento, habilidades clínicas, razonamiento clínico, emociones, valores y reflexiones [2].
De esta forma, las universidades han buscado proponer un perfil de competencias comunes a los egresados de medicina que sirva como directriz para estas evaluaciones. Estas competencias han sido establecidas por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), dando un rol preponderante al dominio de las competencias procedimentales para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas [3].
Basadas en esta comprensión sobre competencias, las instituciones educativas médicas han optado por utilizar la evaluación por competencias como método para valorar los conocimientos adquiridos y requeridos para el quehacer profesional [4].
Sin embargo, pese a que existen diversos estudios para el diseño y validación de instrumentos de evaluación que permiten certificar las competencias clínicas como es el caso del Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) [5], no se hallaron publicaciones que valoraran la implementación propuesta en Chile en cuanto al dominio de procedimientos médicos.
La Educación Médica Basada en Competencias se basa en el desarrollo de habilidades prácticas que permitan el desempeño profesional en un determinado contexto [1].
Las competencias clínicas se han definido como el uso habitual y juicioso en la práctica para el beneficio de individuos y la comunidad de la comunicación, conocimiento, habilidades clínicas, razonamiento clínico, emociones, valores y reflexiones [2].
De esta forma, las universidades han buscado proponer un perfil de competencias comunes a los egresados de medicina que sirva como directriz para estas evaluaciones. Estas competencias han sido establecidas por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), dando un rol preponderante al dominio de las competencias procedimentales para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas [3].
Basadas en esta comprensión sobre competencias, las instituciones educativas médicas han optado por utilizar la evaluación por competencias como método para valorar los conocimientos adquiridos y requeridos para el quehacer profesional [4].
Sin embargo, pese a que existen diversos estudios para el diseño y validación de instrumentos de evaluación que permiten certificar las competencias clínicas como es el caso del Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) [5], no se hallaron publicaciones que valoraran la implementación propuesta en Chile en cuanto al dominio de procedimientos médicos.
La Educación Médica Basada en Competencias se basa en el desarrollo de habilidades prácticas que permitan el desempeño profesional en un determinado contexto [1].
Las competencias clínicas se han definido como el uso habitual y juicioso en la práctica para el beneficio de individuos y la comunidad de la comunicación, conocimiento, habilidades clínicas, razonamiento clínico, emociones, valores y reflexiones [2].
De esta forma, las universidades han buscado proponer un perfil de competencias comunes a los egresados de medicina que sirva como directriz para estas evaluaciones. Estas competencias han sido establecidas por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), dando un rol preponderante al dominio de las competencias procedimentales para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas [3].
Basadas en esta comprensión sobre competencias, las instituciones educativas médicas han optado por utilizar la evaluación por competencias como método para valorar los conocimientos adquiridos y requeridos para el quehacer profesional [4].
Sin embargo, pese a que existen diversos estudios para el diseño y validación de instrumentos de evaluación que permiten certificar las competencias clínicas como es el caso del Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) [5], no se hallaron publicaciones que valoraran la implementación propuesta en Chile en cuanto al dominio de procedimientos médicos.
La Educación Médica Basada en Competencias se basa en el desarrollo de habilidades prácticas que permitan el desempeño profesional en un determinado contexto [1].
Las competencias clínicas se han definido como el uso habitual y juicioso en la práctica para el beneficio de individuos y la comunidad de la comunicación, conocimiento, habilidades clínicas, razonamiento clínico, emociones, valores y reflexiones [2].
De esta forma, las universidades han buscado proponer un perfil de competencias comunes a los egresados de medicina que sirva como directriz para estas evaluaciones. Estas competencias han sido establecidas por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), dando un rol preponderante al dominio de las competencias procedimentales para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas [3].
Basadas en esta comprensión sobre competencias, las instituciones educativas médicas han optado por utilizar la evaluación por competencias como método para valorar los conocimientos adquiridos y requeridos para el quehacer profesional [4].
Sin embargo, pese a que existen diversos estudios para el diseño y validación de instrumentos de evaluación que permiten certificar las competencias clínicas como es el caso del Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) [5], no se hallaron publicaciones que valoraran la implementación propuesta en Chile en cuanto al dominio de procedimientos médicos.
La Educación Médica Basada en Competencias se basa en el desarrollo de habilidades prácticas que permitan el desempeño profesional en un determinado contexto [1].
Las competencias clínicas se han definido como el uso habitual y juicioso en la práctica para el beneficio de individuos y la comunidad de la comunicación, conocimiento, habilidades clínicas, razonamiento clínico, emociones, valores y reflexiones [2].
De esta forma, las universidades han buscado proponer un perfil de competencias comunes a los egresados de medicina que sirva como directriz para estas evaluaciones. Estas competencias han sido establecidas por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), dando un rol preponderante al dominio de las competencias procedimentales para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas [3].
Basadas en esta comprensión sobre competencias, las instituciones educativas médicas han optado por utilizar la evaluación por competencias como método para valorar los conocimientos adquiridos y requeridos para el quehacer profesional [4].
Sin embargo, pese a que existen diversos estudios para el diseño y validación de instrumentos de evaluación que permiten certificar las competencias clínicas como es el caso del Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) [5], no se hallaron publicaciones que valoraran la implementación propuesta en Chile en cuanto al dominio de procedimientos médicos.
La Educación Médica Basada en Competencias se basa en el desarrollo de habilidades prácticas que permitan el desempeño profesional en un determinado contexto [1].
Las competencias clínicas se han definido como el uso habitual y juicioso en la práctica para el beneficio de individuos y la comunidad de la comunicación, conocimiento, habilidades clínicas, razonamiento clínico, emociones, valores y reflexiones [2].
De esta forma, las universidades han buscado proponer un perfil de competencias comunes a los egresados de medicina que sirva como directriz para estas evaluaciones. Estas competencias han sido establecidas por la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (ASOFAMECH), dando un rol preponderante al dominio de las competencias procedimentales para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas [3].
Basadas en esta comprensión sobre competencias, las instituciones educativas médicas han optado por utilizar la evaluación por competencias como método para valorar los conocimientos adquiridos y requeridos para el quehacer profesional [4].
Sin embargo, pese a que existen diversos estudios para el diseño y validación de instrumentos de evaluación que permiten certificar las competencias clínicas como es el caso del Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) [5], no se hallaron publicaciones que valoraran la implementación propuesta en Chile en cuanto al dominio de procedimientos médicos.