Introducción:
La formación cognitiva es una modalidad de formación importante que permite al usuario ensayar un procedimiento sin realizarlo físicamente. Esto ha llevado a intereses recientes a incorporar la formación cognitiva en la educación quirúrgica, pero la investigación actualmente es limitada. El uso de la formación cognitiva en cirugía no es claro, por lo que este estudio tuvo como objetivo determinar si, en relación con una condición de control, el uso de la formación cognitiva mejora las habilidades quirúrgicas técnicas en un simulador de ureteroscopia y, si es así, si un método de formación cognitiva es superior.
Métodos:
Este estudio prospectivo y comparativo reclutó a 59 estudiantes de medicina y los asignó al azar a uno de los 3 grupos formación de simulación de control solamente (n = 20), grupo de formación cognitiva de tarjetas educativas (n = 20) o grupo de formación cognitiva de imágenes mentales (n = 19). Todos los participantes completaron 3 tareas al inicio en el simulador URO Mentor, seguidas de la intervención cognitiva si se asignaron al azar para recibirla. Los participantes regresaron para realizar una tarea de evaluación en el simulador. Las medidas de resultado del informe de ejecución URO Mentor se usaron para el análisis y se realizó una encuesta cuantitativa a todos los participantes para evaluar la utilidad de la formación recibida. Resultados. Este estudio mostró que la formación cognitiva tiene efectos mínimos en las habilidades técnicas de los participantes. El grupo de imágenes mentales tuvo menos fallos de láser en la tarea de evaluación en comparación tanto con el grupo control como con el de tarjetas educativas (p = 0,017, p = 0,036, respectivamente). El grupo de tarjetas educativas calificó su preparación para ser más útil en comparación con el control (p = 0,0125). Otros parámetros analizados entre los grupos no alcanzaron significación estadística. Se descubrió que la formación cognitiva era factible y rentable cuando se llevaba a cabo además de la formación de simulación.
Conclusión:
Este estudio ha demostrado que el papel de la formación cognitiva en la adquisición de habilidades quirúrgicas es mínimo y que ninguna forma de entrenamiento cognitivo fue superior a otra. Se necesita investigar más para evaluar otras formas de realizar entrenamiento cognitivo
Introducción:
La formación cognitiva es una modalidad de formación importante que permite al usuario ensayar un procedimiento sin realizarlo físicamente. Esto ha llevado a intereses recientes a incorporar la formación cognitiva en la educación quirúrgica, pero la investigación actualmente es limitada. El uso de la formación cognitiva en cirugía no es claro, por lo que este estudio tuvo como objetivo determinar si, en relación con una condición de control, el uso de la formación cognitiva mejora las habilidades quirúrgicas técnicas en un simulador de ureteroscopia y, si es así, si un método de formación cognitiva es superior.
Métodos:
Este estudio prospectivo y comparativo reclutó a 59 estudiantes de medicina y los asignó al azar a uno de los 3 grupos formación de simulación de control solamente (n = 20), grupo de formación cognitiva de tarjetas educativas (n = 20) o grupo de formación cognitiva de imágenes mentales (n = 19). Todos los participantes completaron 3 tareas al inicio en el simulador URO Mentor, seguidas de la intervención cognitiva si se asignaron al azar para recibirla. Los participantes regresaron para realizar una tarea de evaluación en el simulador. Las medidas de resultado del informe de ejecución URO Mentor se usaron para el análisis y se realizó una encuesta cuantitativa a todos los participantes para evaluar la utilidad de la formación recibida. Resultados. Este estudio mostró que la formación cognitiva tiene efectos mínimos en las habilidades técnicas de los participantes. El grupo de imágenes mentales tuvo menos fallos de láser en la tarea de evaluación en comparación tanto con el grupo control como con el de tarjetas educativas (p = 0,017, p = 0,036, respectivamente). El grupo de tarjetas educativas calificó su preparación para ser más útil en comparación con el control (p = 0,0125). Otros parámetros analizados entre los grupos no alcanzaron significación estadística. Se descubrió que la formación cognitiva era factible y rentable cuando se llevaba a cabo además de la formación de simulación.
Conclusión:
Este estudio ha demostrado que el papel de la formación cognitiva en la adquisición de habilidades quirúrgicas es mínimo y que ninguna forma de entrenamiento cognitivo fue superior a otra. Se necesita investigar más para evaluar otras formas de realizar entrenamiento cognitivo
Introducción:
La formación cognitiva es una modalidad de formación importante que permite al usuario ensayar un procedimiento sin realizarlo físicamente. Esto ha llevado a intereses recientes a incorporar la formación cognitiva en la educación quirúrgica, pero la investigación actualmente es limitada. El uso de la formación cognitiva en cirugía no es claro, por lo que este estudio tuvo como objetivo determinar si, en relación con una condición de control, el uso de la formación cognitiva mejora las habilidades quirúrgicas técnicas en un simulador de ureteroscopia y, si es así, si un método de formación cognitiva es superior.
Métodos:
Este estudio prospectivo y comparativo reclutó a 59 estudiantes de medicina y los asignó al azar a uno de los 3 grupos formación de simulación de control solamente (n = 20), grupo de formación cognitiva de tarjetas educativas (n = 20) o grupo de formación cognitiva de imágenes mentales (n = 19). Todos los participantes completaron 3 tareas al inicio en el simulador URO Mentor, seguidas de la intervención cognitiva si se asignaron al azar para recibirla. Los participantes regresaron para realizar una tarea de evaluación en el simulador. Las medidas de resultado del informe de ejecución URO Mentor se usaron para el análisis y se realizó una encuesta cuantitativa a todos los participantes para evaluar la utilidad de la formación recibida. Resultados. Este estudio mostró que la formación cognitiva tiene efectos mínimos en las habilidades técnicas de los participantes. El grupo de imágenes mentales tuvo menos fallos de láser en la tarea de evaluación en comparación tanto con el grupo control como con el de tarjetas educativas (p = 0,017, p = 0,036, respectivamente). El grupo de tarjetas educativas calificó su preparación para ser más útil en comparación con el control (p = 0,0125). Otros parámetros analizados entre los grupos no alcanzaron significación estadística. Se descubrió que la formación cognitiva era factible y rentable cuando se llevaba a cabo además de la formación de simulación.
Conclusión:
Este estudio ha demostrado que el papel de la formación cognitiva en la adquisición de habilidades quirúrgicas es mínimo y que ninguna forma de entrenamiento cognitivo fue superior a otra. Se necesita investigar más para evaluar otras formas de realizar entrenamiento cognitivo
Introducción:
La formación cognitiva es una modalidad de formación importante que permite al usuario ensayar un procedimiento sin realizarlo físicamente. Esto ha llevado a intereses recientes a incorporar la formación cognitiva en la educación quirúrgica, pero la investigación actualmente es limitada. El uso de la formación cognitiva en cirugía no es claro, por lo que este estudio tuvo como objetivo determinar si, en relación con una condición de control, el uso de la formación cognitiva mejora las habilidades quirúrgicas técnicas en un simulador de ureteroscopia y, si es así, si un método de formación cognitiva es superior.
Métodos:
Este estudio prospectivo y comparativo reclutó a 59 estudiantes de medicina y los asignó al azar a uno de los 3 grupos formación de simulación de control solamente (n = 20), grupo de formación cognitiva de tarjetas educativas (n = 20) o grupo de formación cognitiva de imágenes mentales (n = 19). Todos los participantes completaron 3 tareas al inicio en el simulador URO Mentor, seguidas de la intervención cognitiva si se asignaron al azar para recibirla. Los participantes regresaron para realizar una tarea de evaluación en el simulador. Las medidas de resultado del informe de ejecución URO Mentor se usaron para el análisis y se realizó una encuesta cuantitativa a todos los participantes para evaluar la utilidad de la formación recibida. Resultados. Este estudio mostró que la formación cognitiva tiene efectos mínimos en las habilidades técnicas de los participantes. El grupo de imágenes mentales tuvo menos fallos de láser en la tarea de evaluación en comparación tanto con el grupo control como con el de tarjetas educativas (p = 0,017, p = 0,036, respectivamente). El grupo de tarjetas educativas calificó su preparación para ser más útil en comparación con el control (p = 0,0125). Otros parámetros analizados entre los grupos no alcanzaron significación estadística. Se descubrió que la formación cognitiva era factible y rentable cuando se llevaba a cabo además de la formación de simulación.
Conclusión:
Este estudio ha demostrado que el papel de la formación cognitiva en la adquisición de habilidades quirúrgicas es mínimo y que ninguna forma de entrenamiento cognitivo fue superior a otra. Se necesita investigar más para evaluar otras formas de realizar entrenamiento cognitivo
Introducción:
La formación cognitiva es una modalidad de formación importante que permite al usuario ensayar un procedimiento sin realizarlo físicamente. Esto ha llevado a intereses recientes a incorporar la formación cognitiva en la educación quirúrgica, pero la investigación actualmente es limitada. El uso de la formación cognitiva en cirugía no es claro, por lo que este estudio tuvo como objetivo determinar si, en relación con una condición de control, el uso de la formación cognitiva mejora las habilidades quirúrgicas técnicas en un simulador de ureteroscopia y, si es así, si un método de formación cognitiva es superior.
Métodos:
Este estudio prospectivo y comparativo reclutó a 59 estudiantes de medicina y los asignó al azar a uno de los 3 grupos formación de simulación de control solamente (n = 20), grupo de formación cognitiva de tarjetas educativas (n = 20) o grupo de formación cognitiva de imágenes mentales (n = 19). Todos los participantes completaron 3 tareas al inicio en el simulador URO Mentor, seguidas de la intervención cognitiva si se asignaron al azar para recibirla. Los participantes regresaron para realizar una tarea de evaluación en el simulador. Las medidas de resultado del informe de ejecución URO Mentor se usaron para el análisis y se realizó una encuesta cuantitativa a todos los participantes para evaluar la utilidad de la formación recibida. Resultados. Este estudio mostró que la formación cognitiva tiene efectos mínimos en las habilidades técnicas de los participantes. El grupo de imágenes mentales tuvo menos fallos de láser en la tarea de evaluación en comparación tanto con el grupo control como con el de tarjetas educativas (p = 0,017, p = 0,036, respectivamente). El grupo de tarjetas educativas calificó su preparación para ser más útil en comparación con el control (p = 0,0125). Otros parámetros analizados entre los grupos no alcanzaron significación estadística. Se descubrió que la formación cognitiva era factible y rentable cuando se llevaba a cabo además de la formación de simulación.
Conclusión:
Este estudio ha demostrado que el papel de la formación cognitiva en la adquisición de habilidades quirúrgicas es mínimo y que ninguna forma de entrenamiento cognitivo fue superior a otra. Se necesita investigar más para evaluar otras formas de realizar entrenamiento cognitivo
Introducción:
La formación cognitiva es una modalidad de formación importante que permite al usuario ensayar un procedimiento sin realizarlo físicamente. Esto ha llevado a intereses recientes a incorporar la formación cognitiva en la educación quirúrgica, pero la investigación actualmente es limitada. El uso de la formación cognitiva en cirugía no es claro, por lo que este estudio tuvo como objetivo determinar si, en relación con una condición de control, el uso de la formación cognitiva mejora las habilidades quirúrgicas técnicas en un simulador de ureteroscopia y, si es así, si un método de formación cognitiva es superior.
Métodos:
Este estudio prospectivo y comparativo reclutó a 59 estudiantes de medicina y los asignó al azar a uno de los 3 grupos formación de simulación de control solamente (n = 20), grupo de formación cognitiva de tarjetas educativas (n = 20) o grupo de formación cognitiva de imágenes mentales (n = 19). Todos los participantes completaron 3 tareas al inicio en el simulador URO Mentor, seguidas de la intervención cognitiva si se asignaron al azar para recibirla. Los participantes regresaron para realizar una tarea de evaluación en el simulador. Las medidas de resultado del informe de ejecución URO Mentor se usaron para el análisis y se realizó una encuesta cuantitativa a todos los participantes para evaluar la utilidad de la formación recibida. Resultados. Este estudio mostró que la formación cognitiva tiene efectos mínimos en las habilidades técnicas de los participantes. El grupo de imágenes mentales tuvo menos fallos de láser en la tarea de evaluación en comparación tanto con el grupo control como con el de tarjetas educativas (p = 0,017, p = 0,036, respectivamente). El grupo de tarjetas educativas calificó su preparación para ser más útil en comparación con el control (p = 0,0125). Otros parámetros analizados entre los grupos no alcanzaron significación estadística. Se descubrió que la formación cognitiva era factible y rentable cuando se llevaba a cabo además de la formación de simulación.
Conclusión:
Este estudio ha demostrado que el papel de la formación cognitiva en la adquisición de habilidades quirúrgicas es mínimo y que ninguna forma de entrenamiento cognitivo fue superior a otra. Se necesita investigar más para evaluar otras formas de realizar entrenamiento cognitivo
Introducción:
La formación cognitiva es una modalidad de formación importante que permite al usuario ensayar un procedimiento sin realizarlo físicamente. Esto ha llevado a intereses recientes a incorporar la formación cognitiva en la educación quirúrgica, pero la investigación actualmente es limitada. El uso de la formación cognitiva en cirugía no es claro, por lo que este estudio tuvo como objetivo determinar si, en relación con una condición de control, el uso de la formación cognitiva mejora las habilidades quirúrgicas técnicas en un simulador de ureteroscopia y, si es así, si un método de formación cognitiva es superior.
Métodos:
Este estudio prospectivo y comparativo reclutó a 59 estudiantes de medicina y los asignó al azar a uno de los 3 grupos formación de simulación de control solamente (n = 20), grupo de formación cognitiva de tarjetas educativas (n = 20) o grupo de formación cognitiva de imágenes mentales (n = 19). Todos los participantes completaron 3 tareas al inicio en el simulador URO Mentor, seguidas de la intervención cognitiva si se asignaron al azar para recibirla. Los participantes regresaron para realizar una tarea de evaluación en el simulador. Las medidas de resultado del informe de ejecución URO Mentor se usaron para el análisis y se realizó una encuesta cuantitativa a todos los participantes para evaluar la utilidad de la formación recibida. Resultados. Este estudio mostró que la formación cognitiva tiene efectos mínimos en las habilidades técnicas de los participantes. El grupo de imágenes mentales tuvo menos fallos de láser en la tarea de evaluación en comparación tanto con el grupo control como con el de tarjetas educativas (p = 0,017, p = 0,036, respectivamente). El grupo de tarjetas educativas calificó su preparación para ser más útil en comparación con el control (p = 0,0125). Otros parámetros analizados entre los grupos no alcanzaron significación estadística. Se descubrió que la formación cognitiva era factible y rentable cuando se llevaba a cabo además de la formación de simulación.
Conclusión:
Este estudio ha demostrado que el papel de la formación cognitiva en la adquisición de habilidades quirúrgicas es mínimo y que ninguna forma de entrenamiento cognitivo fue superior a otra. Se necesita investigar más para evaluar otras formas de realizar entrenamiento cognitivo
Introducción:
La formación cognitiva es una modalidad de formación importante que permite al usuario ensayar un procedimiento sin realizarlo físicamente. Esto ha llevado a intereses recientes a incorporar la formación cognitiva en la educación quirúrgica, pero la investigación actualmente es limitada. El uso de la formación cognitiva en cirugía no es claro, por lo que este estudio tuvo como objetivo determinar si, en relación con una condición de control, el uso de la formación cognitiva mejora las habilidades quirúrgicas técnicas en un simulador de ureteroscopia y, si es así, si un método de formación cognitiva es superior.
Métodos:
Este estudio prospectivo y comparativo reclutó a 59 estudiantes de medicina y los asignó al azar a uno de los 3 grupos formación de simulación de control solamente (n = 20), grupo de formación cognitiva de tarjetas educativas (n = 20) o grupo de formación cognitiva de imágenes mentales (n = 19). Todos los participantes completaron 3 tareas al inicio en el simulador URO Mentor, seguidas de la intervención cognitiva si se asignaron al azar para recibirla. Los participantes regresaron para realizar una tarea de evaluación en el simulador. Las medidas de resultado del informe de ejecución URO Mentor se usaron para el análisis y se realizó una encuesta cuantitativa a todos los participantes para evaluar la utilidad de la formación recibida. Resultados. Este estudio mostró que la formación cognitiva tiene efectos mínimos en las habilidades técnicas de los participantes. El grupo de imágenes mentales tuvo menos fallos de láser en la tarea de evaluación en comparación tanto con el grupo control como con el de tarjetas educativas (p = 0,017, p = 0,036, respectivamente). El grupo de tarjetas educativas calificó su preparación para ser más útil en comparación con el control (p = 0,0125). Otros parámetros analizados entre los grupos no alcanzaron significación estadística. Se descubrió que la formación cognitiva era factible y rentable cuando se llevaba a cabo además de la formación de simulación.
Conclusión:
Este estudio ha demostrado que el papel de la formación cognitiva en la adquisición de habilidades quirúrgicas es mínimo y que ninguna forma de entrenamiento cognitivo fue superior a otra. Se necesita investigar más para evaluar otras formas de realizar entrenamiento cognitivo