La residencia es un sistema de entrenamiento en servicio que se basa en actividades programadas, supervisadas y evaluadas.
Un programa de residencia para la formación de cardiólogos debe reunir necesariamente algunas condiciones: estar inserto
en un establecimiento asistencial debidamente habilitado por autoridad competente y contar con equipamiento y recursos
humanos capacitados e interesados en la docencia. El programa debe estar formalizado en un documento escrito en el que
se detallen las competencias profesionales a lograr, las actividades y prácticas y las instancias de evaluación. Asimismo, en el
documento se deben explicitar las condiciones administrativas/laborales (carga horaria, beca/salario, seguros y otros derechos
y responsabilidades del residente).
La formación en Cardiología requiere cuatro años: el primero dedicado a Clínica Médica con dos meses en Cuidados Intensivos y tres años de Cardiología. Obligatoriamente debe incluir el curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (ACLS)
implementado de acuerdo con las normas de la American Heart Association.
El programa de la residencia se estructura con base en las rotaciones por los distintos sectores del servicio; el residente participa en las actividades de Educación Continua que se desarrollan en el servicio (ateneos, pases, jornadas). Se deben incluir
evaluaciones formativas y sumativas utilizando instrumentos como el mini-CEX, la discusión de casos clínicos (DCC) y la
observación directa de procedimientos (ODP) y en todos los casos se debe realizar una devolución constructiva (feedback).
Es recomendable articular la formación en servicio con un posgrado universitario de manera que al finalizar la residencia y
habiendo cumplido todas las instancias de evaluación se alcance el título universitario de especialista.
La residencia es un sistema de entrenamiento en servicio que se basa en actividades programadas, supervisadas y evaluadas.
Un programa de residencia para la formación de cardiólogos debe reunir necesariamente algunas condiciones: estar inserto
en un establecimiento asistencial debidamente habilitado por autoridad competente y contar con equipamiento y recursos
humanos capacitados e interesados en la docencia. El programa debe estar formalizado en un documento escrito en el que
se detallen las competencias profesionales a lograr, las actividades y prácticas y las instancias de evaluación. Asimismo, en el
documento se deben explicitar las condiciones administrativas/laborales (carga horaria, beca/salario, seguros y otros derechos
y responsabilidades del residente).
La formación en Cardiología requiere cuatro años: el primero dedicado a Clínica Médica con dos meses en Cuidados Intensivos y tres años de Cardiología. Obligatoriamente debe incluir el curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (ACLS)
implementado de acuerdo con las normas de la American Heart Association.
El programa de la residencia se estructura con base en las rotaciones por los distintos sectores del servicio; el residente participa en las actividades de Educación Continua que se desarrollan en el servicio (ateneos, pases, jornadas). Se deben incluir
evaluaciones formativas y sumativas utilizando instrumentos como el mini-CEX, la discusión de casos clínicos (DCC) y la
observación directa de procedimientos (ODP) y en todos los casos se debe realizar una devolución constructiva (feedback).
Es recomendable articular la formación en servicio con un posgrado universitario de manera que al finalizar la residencia y
habiendo cumplido todas las instancias de evaluación se alcance el título universitario de especialista.
La residencia es un sistema de entrenamiento en servicio que se basa en actividades programadas, supervisadas y evaluadas.
Un programa de residencia para la formación de cardiólogos debe reunir necesariamente algunas condiciones: estar inserto
en un establecimiento asistencial debidamente habilitado por autoridad competente y contar con equipamiento y recursos
humanos capacitados e interesados en la docencia. El programa debe estar formalizado en un documento escrito en el que
se detallen las competencias profesionales a lograr, las actividades y prácticas y las instancias de evaluación. Asimismo, en el
documento se deben explicitar las condiciones administrativas/laborales (carga horaria, beca/salario, seguros y otros derechos
y responsabilidades del residente).
La formación en Cardiología requiere cuatro años: el primero dedicado a Clínica Médica con dos meses en Cuidados Intensivos y tres años de Cardiología. Obligatoriamente debe incluir el curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (ACLS)
implementado de acuerdo con las normas de la American Heart Association.
El programa de la residencia se estructura con base en las rotaciones por los distintos sectores del servicio; el residente participa en las actividades de Educación Continua que se desarrollan en el servicio (ateneos, pases, jornadas). Se deben incluir
evaluaciones formativas y sumativas utilizando instrumentos como el mini-CEX, la discusión de casos clínicos (DCC) y la
observación directa de procedimientos (ODP) y en todos los casos se debe realizar una devolución constructiva (feedback).
Es recomendable articular la formación en servicio con un posgrado universitario de manera que al finalizar la residencia y
habiendo cumplido todas las instancias de evaluación se alcance el título universitario de especialista.
La residencia es un sistema de entrenamiento en servicio que se basa en actividades programadas, supervisadas y evaluadas.
Un programa de residencia para la formación de cardiólogos debe reunir necesariamente algunas condiciones: estar inserto
en un establecimiento asistencial debidamente habilitado por autoridad competente y contar con equipamiento y recursos
humanos capacitados e interesados en la docencia. El programa debe estar formalizado en un documento escrito en el que
se detallen las competencias profesionales a lograr, las actividades y prácticas y las instancias de evaluación. Asimismo, en el
documento se deben explicitar las condiciones administrativas/laborales (carga horaria, beca/salario, seguros y otros derechos
y responsabilidades del residente).
La formación en Cardiología requiere cuatro años: el primero dedicado a Clínica Médica con dos meses en Cuidados Intensivos y tres años de Cardiología. Obligatoriamente debe incluir el curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (ACLS)
implementado de acuerdo con las normas de la American Heart Association.
El programa de la residencia se estructura con base en las rotaciones por los distintos sectores del servicio; el residente participa en las actividades de Educación Continua que se desarrollan en el servicio (ateneos, pases, jornadas). Se deben incluir
evaluaciones formativas y sumativas utilizando instrumentos como el mini-CEX, la discusión de casos clínicos (DCC) y la
observación directa de procedimientos (ODP) y en todos los casos se debe realizar una devolución constructiva (feedback).
Es recomendable articular la formación en servicio con un posgrado universitario de manera que al finalizar la residencia y
habiendo cumplido todas las instancias de evaluación se alcance el título universitario de especialista.
La residencia es un sistema de entrenamiento en servicio que se basa en actividades programadas, supervisadas y evaluadas.
Un programa de residencia para la formación de cardiólogos debe reunir necesariamente algunas condiciones: estar inserto
en un establecimiento asistencial debidamente habilitado por autoridad competente y contar con equipamiento y recursos
humanos capacitados e interesados en la docencia. El programa debe estar formalizado en un documento escrito en el que
se detallen las competencias profesionales a lograr, las actividades y prácticas y las instancias de evaluación. Asimismo, en el
documento se deben explicitar las condiciones administrativas/laborales (carga horaria, beca/salario, seguros y otros derechos
y responsabilidades del residente).
La formación en Cardiología requiere cuatro años: el primero dedicado a Clínica Médica con dos meses en Cuidados Intensivos y tres años de Cardiología. Obligatoriamente debe incluir el curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (ACLS)
implementado de acuerdo con las normas de la American Heart Association.
El programa de la residencia se estructura con base en las rotaciones por los distintos sectores del servicio; el residente participa en las actividades de Educación Continua que se desarrollan en el servicio (ateneos, pases, jornadas). Se deben incluir
evaluaciones formativas y sumativas utilizando instrumentos como el mini-CEX, la discusión de casos clínicos (DCC) y la
observación directa de procedimientos (ODP) y en todos los casos se debe realizar una devolución constructiva (feedback).
Es recomendable articular la formación en servicio con un posgrado universitario de manera que al finalizar la residencia y
habiendo cumplido todas las instancias de evaluación se alcance el título universitario de especialista.
La residencia es un sistema de entrenamiento en servicio que se basa en actividades programadas, supervisadas y evaluadas.
Un programa de residencia para la formación de cardiólogos debe reunir necesariamente algunas condiciones: estar inserto
en un establecimiento asistencial debidamente habilitado por autoridad competente y contar con equipamiento y recursos
humanos capacitados e interesados en la docencia. El programa debe estar formalizado en un documento escrito en el que
se detallen las competencias profesionales a lograr, las actividades y prácticas y las instancias de evaluación. Asimismo, en el
documento se deben explicitar las condiciones administrativas/laborales (carga horaria, beca/salario, seguros y otros derechos
y responsabilidades del residente).
La formación en Cardiología requiere cuatro años: el primero dedicado a Clínica Médica con dos meses en Cuidados Intensivos y tres años de Cardiología. Obligatoriamente debe incluir el curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (ACLS)
implementado de acuerdo con las normas de la American Heart Association.
El programa de la residencia se estructura con base en las rotaciones por los distintos sectores del servicio; el residente participa en las actividades de Educación Continua que se desarrollan en el servicio (ateneos, pases, jornadas). Se deben incluir
evaluaciones formativas y sumativas utilizando instrumentos como el mini-CEX, la discusión de casos clínicos (DCC) y la
observación directa de procedimientos (ODP) y en todos los casos se debe realizar una devolución constructiva (feedback).
Es recomendable articular la formación en servicio con un posgrado universitario de manera que al finalizar la residencia y
habiendo cumplido todas las instancias de evaluación se alcance el título universitario de especialista.
La residencia es un sistema de entrenamiento en servicio que se basa en actividades programadas, supervisadas y evaluadas.
Un programa de residencia para la formación de cardiólogos debe reunir necesariamente algunas condiciones: estar inserto
en un establecimiento asistencial debidamente habilitado por autoridad competente y contar con equipamiento y recursos
humanos capacitados e interesados en la docencia. El programa debe estar formalizado en un documento escrito en el que
se detallen las competencias profesionales a lograr, las actividades y prácticas y las instancias de evaluación. Asimismo, en el
documento se deben explicitar las condiciones administrativas/laborales (carga horaria, beca/salario, seguros y otros derechos
y responsabilidades del residente).
La formación en Cardiología requiere cuatro años: el primero dedicado a Clínica Médica con dos meses en Cuidados Intensivos y tres años de Cardiología. Obligatoriamente debe incluir el curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (ACLS)
implementado de acuerdo con las normas de la American Heart Association.
El programa de la residencia se estructura con base en las rotaciones por los distintos sectores del servicio; el residente participa en las actividades de Educación Continua que se desarrollan en el servicio (ateneos, pases, jornadas). Se deben incluir
evaluaciones formativas y sumativas utilizando instrumentos como el mini-CEX, la discusión de casos clínicos (DCC) y la
observación directa de procedimientos (ODP) y en todos los casos se debe realizar una devolución constructiva (feedback).
Es recomendable articular la formación en servicio con un posgrado universitario de manera que al finalizar la residencia y
habiendo cumplido todas las instancias de evaluación se alcance el título universitario de especialista.
La residencia es un sistema de entrenamiento en servicio que se basa en actividades programadas, supervisadas y evaluadas.
Un programa de residencia para la formación de cardiólogos debe reunir necesariamente algunas condiciones: estar inserto
en un establecimiento asistencial debidamente habilitado por autoridad competente y contar con equipamiento y recursos
humanos capacitados e interesados en la docencia. El programa debe estar formalizado en un documento escrito en el que
se detallen las competencias profesionales a lograr, las actividades y prácticas y las instancias de evaluación. Asimismo, en el
documento se deben explicitar las condiciones administrativas/laborales (carga horaria, beca/salario, seguros y otros derechos
y responsabilidades del residente).
La formación en Cardiología requiere cuatro años: el primero dedicado a Clínica Médica con dos meses en Cuidados Intensivos y tres años de Cardiología. Obligatoriamente debe incluir el curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (ACLS)
implementado de acuerdo con las normas de la American Heart Association.
El programa de la residencia se estructura con base en las rotaciones por los distintos sectores del servicio; el residente participa en las actividades de Educación Continua que se desarrollan en el servicio (ateneos, pases, jornadas). Se deben incluir
evaluaciones formativas y sumativas utilizando instrumentos como el mini-CEX, la discusión de casos clínicos (DCC) y la
observación directa de procedimientos (ODP) y en todos los casos se debe realizar una devolución constructiva (feedback).
Es recomendable articular la formación en servicio con un posgrado universitario de manera que al finalizar la residencia y
habiendo cumplido todas las instancias de evaluación se alcance el título universitario de especialista.