La conspiración de silencio es una barrera en torno a la verdad, que puede definirse como el acuerdo tanto implícito
como explícito al que llega la familia, el entorno o los profesionales de la salud, de cambiar la información que se
le brinda al paciente con la finalidad de ocultarle el diagnóstico, la gravedad y el pronóstico de la situación clínica
por la que está atravesando. El rol de la familia del paciente con enfermedad terminal debe ser considerado punto
sumamente importante en las decisiones y acciones del personal de salud, ya que de ella depende el apoyo físico,
material, psicosocial y espiritual del enfermo. La comunicación adecuada con la familia debe establecerse desde
la primera consulta, aun antes de arribar a un diagnóstico, ya que permite cumplir con los objetivos del manejo
multidimensional e integral de todo paciente. Es importante definir con la mayor claridad posible la información al
paciente y su familia sobre el diagnóstico, enfermedad y pronóstico, y debe ejercerse receptividad plena a sus dudas,
creencias, expectativas y aun los mitos o fabulaciones que todos ellos tengan respecto a la enfermedad diagnosticada.
Es vital que los médicos estén adecuadamente entrenados en el manejo de información y que desarrollen habilidades
de comunicación que favorezcan la adecuada adaptación del paciente y la familia al proceso clínico, desde el
diagnóstico inicial hasta el duelo que sigue a la muerte del paciente, evitando de esta forma el surgimiento y
desarrollo de una conspiración de silencio y sus negativas consecuencias sobre todos los involucrados.
La conspiración de silencio es una barrera en torno a la verdad, que puede definirse como el acuerdo tanto implícito
como explícito al que llega la familia, el entorno o los profesionales de la salud, de cambiar la información que se
le brinda al paciente con la finalidad de ocultarle el diagnóstico, la gravedad y el pronóstico de la situación clínica
por la que está atravesando. El rol de la familia del paciente con enfermedad terminal debe ser considerado punto
sumamente importante en las decisiones y acciones del personal de salud, ya que de ella depende el apoyo físico,
material, psicosocial y espiritual del enfermo. La comunicación adecuada con la familia debe establecerse desde
la primera consulta, aun antes de arribar a un diagnóstico, ya que permite cumplir con los objetivos del manejo
multidimensional e integral de todo paciente. Es importante definir con la mayor claridad posible la información al
paciente y su familia sobre el diagnóstico, enfermedad y pronóstico, y debe ejercerse receptividad plena a sus dudas,
creencias, expectativas y aun los mitos o fabulaciones que todos ellos tengan respecto a la enfermedad diagnosticada.
Es vital que los médicos estén adecuadamente entrenados en el manejo de información y que desarrollen habilidades
de comunicación que favorezcan la adecuada adaptación del paciente y la familia al proceso clínico, desde el
diagnóstico inicial hasta el duelo que sigue a la muerte del paciente, evitando de esta forma el surgimiento y
desarrollo de una conspiración de silencio y sus negativas consecuencias sobre todos los involucrados.
La conspiración de silencio es una barrera en torno a la verdad, que puede definirse como el acuerdo tanto implícito
como explícito al que llega la familia, el entorno o los profesionales de la salud, de cambiar la información que se
le brinda al paciente con la finalidad de ocultarle el diagnóstico, la gravedad y el pronóstico de la situación clínica
por la que está atravesando. El rol de la familia del paciente con enfermedad terminal debe ser considerado punto
sumamente importante en las decisiones y acciones del personal de salud, ya que de ella depende el apoyo físico,
material, psicosocial y espiritual del enfermo. La comunicación adecuada con la familia debe establecerse desde
la primera consulta, aun antes de arribar a un diagnóstico, ya que permite cumplir con los objetivos del manejo
multidimensional e integral de todo paciente. Es importante definir con la mayor claridad posible la información al
paciente y su familia sobre el diagnóstico, enfermedad y pronóstico, y debe ejercerse receptividad plena a sus dudas,
creencias, expectativas y aun los mitos o fabulaciones que todos ellos tengan respecto a la enfermedad diagnosticada.
Es vital que los médicos estén adecuadamente entrenados en el manejo de información y que desarrollen habilidades
de comunicación que favorezcan la adecuada adaptación del paciente y la familia al proceso clínico, desde el
diagnóstico inicial hasta el duelo que sigue a la muerte del paciente, evitando de esta forma el surgimiento y
desarrollo de una conspiración de silencio y sus negativas consecuencias sobre todos los involucrados.
La conspiración de silencio es una barrera en torno a la verdad, que puede definirse como el acuerdo tanto implícito
como explícito al que llega la familia, el entorno o los profesionales de la salud, de cambiar la información que se
le brinda al paciente con la finalidad de ocultarle el diagnóstico, la gravedad y el pronóstico de la situación clínica
por la que está atravesando. El rol de la familia del paciente con enfermedad terminal debe ser considerado punto
sumamente importante en las decisiones y acciones del personal de salud, ya que de ella depende el apoyo físico,
material, psicosocial y espiritual del enfermo. La comunicación adecuada con la familia debe establecerse desde
la primera consulta, aun antes de arribar a un diagnóstico, ya que permite cumplir con los objetivos del manejo
multidimensional e integral de todo paciente. Es importante definir con la mayor claridad posible la información al
paciente y su familia sobre el diagnóstico, enfermedad y pronóstico, y debe ejercerse receptividad plena a sus dudas,
creencias, expectativas y aun los mitos o fabulaciones que todos ellos tengan respecto a la enfermedad diagnosticada.
Es vital que los médicos estén adecuadamente entrenados en el manejo de información y que desarrollen habilidades
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diagnóstico inicial hasta el duelo que sigue a la muerte del paciente, evitando de esta forma el surgimiento y
desarrollo de una conspiración de silencio y sus negativas consecuencias sobre todos los involucrados.
La conspiración de silencio es una barrera en torno a la verdad, que puede definirse como el acuerdo tanto implícito
como explícito al que llega la familia, el entorno o los profesionales de la salud, de cambiar la información que se
le brinda al paciente con la finalidad de ocultarle el diagnóstico, la gravedad y el pronóstico de la situación clínica
por la que está atravesando. El rol de la familia del paciente con enfermedad terminal debe ser considerado punto
sumamente importante en las decisiones y acciones del personal de salud, ya que de ella depende el apoyo físico,
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la primera consulta, aun antes de arribar a un diagnóstico, ya que permite cumplir con los objetivos del manejo
multidimensional e integral de todo paciente. Es importante definir con la mayor claridad posible la información al
paciente y su familia sobre el diagnóstico, enfermedad y pronóstico, y debe ejercerse receptividad plena a sus dudas,
creencias, expectativas y aun los mitos o fabulaciones que todos ellos tengan respecto a la enfermedad diagnosticada.
Es vital que los médicos estén adecuadamente entrenados en el manejo de información y que desarrollen habilidades
de comunicación que favorezcan la adecuada adaptación del paciente y la familia al proceso clínico, desde el
diagnóstico inicial hasta el duelo que sigue a la muerte del paciente, evitando de esta forma el surgimiento y
desarrollo de una conspiración de silencio y sus negativas consecuencias sobre todos los involucrados.
La conspiración de silencio es una barrera en torno a la verdad, que puede definirse como el acuerdo tanto implícito
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desarrollo de una conspiración de silencio y sus negativas consecuencias sobre todos los involucrados.