Este documento presenta estándares que permitan guiar los procesos de autoevaluación y evaluación. Sin embargo, se aclara conceptualmente el significado de los principales términos metodológicos empleados; debido a las diferentes definiciones empleadas por quienes han estado preocupados por los procesos de acreditación. Se realiza la delimitación y definición de trece componentes que deben ser objeto de Autoevaluación y Evaluación. Y a partir de estos componentes, se procedió a identificar un conjunto de indicadores para cada uno de ellos, los cuales deberán permitir la evaluación en términos de criterios que muestren disponibilidad, oportunidad, grado de adecuación, pertinencia, eficiencia y eficacia, según sea la naturaleza de cada indicador.