Desde el punto de vista del diagnóstico de la situación en Colombia es ingenuo ignorar lo que ha venido ocurriendo, lo que está sucediendo y sobre todo lo que nos espera, si el Estado, con la convergencia de todos los sectores y la comunidad misma, no entra con decisión a afinar una metodología de planificación y acción hacia el futuro que contribuya, a transformar favorablemente las contradicciones e incertidumbres que existen y se van incrementando entre las tendencias de la producción y formación del recurso humano médico, y en general de la salud, frente a los de su utilización y empleo.