El especialista en nefrología deberá ser un profesional íntegro, con sólidos conocimientos de la especialidad, para favorecer la promoción y prevención de la salud y el diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades renales y sus consecuencias. Para adquirir conocimientos que le permitan la estructuración y desarrollo de trabajos científicos o proyectos de investigación. Para dominar y aplicar los principios de la ética profesional. Y establecer adecuadas relaciones con sus superiores, pares y subalternos, al igual que una adecuada relación médico paciente y con la familia de estos.