El médico internista egresado deberá tener un perfil caracterizado por: idoneidad, ética, integralidad, conocimientos, habilidades y destrezas para enfocar las patologías del adolescente y adulto en todos sus componentes, debe abordar las enfermedades del paciente en forma integral, es decir sin perder de vista la interrelación existente entre todos los aparatos y sistemas del organismo, que dirige su atención a las personas, que viven en un medio socio-económico determinado, incluso debe elaborar una historia clínica y un examen físico completos, ordenar los laboratorios y demás pruebas paraclínicas que sean necesarias, valorando costo/beneficio de ellas tanto en lo económico como en lo emocional; analizar la información obtenida mediante la historia clínica y los exámenes ordenados y formular y comprobar una hipótesis de trabajo, para finalmente establecer un plan terapéutico.