El especialista debe realizar consultas a pacientes con alteraciones físicas que le produzcan limitaciones para participar en las actividades de la vida normal, ejecutando la prevención de la discapacidad e invalidez en el medio hospitalario desde la fase aguda de la enfermedad y en el medio comunitario. Además, desarrollar los conocimientos y habilidades necesarias manejar los problemas del paciente discapacitado, tanto en lo concerniente a las deficiencias físicas, como en las repercusiones psicosociales que éstas conllevan.