El especialista debe poseer los conocimientos adecuados de los diferentes tipos de cáncer de piel que le permitan llegar a un diagnóstico preciso, utilizando los diferentes medios diagnósticos. De igual manera, debe tener conocimientos adecuados de los factores de riesgo para recurrencia y metástasis de los diferentes tipos de cáncer de piel para realizar un tratamiento de acuerdo con los mismos, adquiriendo las habilidades y destrezas necesarios para desempeñarse en el manejo interdisciplinario de las complicaciones propias que surgen durante el tratamiento del cáncer de piel. Tener capacidad de desarrollar u orientar programas de rehabilitación en el contexto interdisciplinario de la oncología, si el cáncer o el tratamiento de este, han dejado secuelas.