La tutoría es ante todo un método de búsqueda, de motivación, de intercambio, de descubrimiento, de estimulación de ideas, de facilitación del aprendizaje en una tarea conjunta por encontrar las soluciones, correr el velo de las dudas, clarificar conceptos y recibir orientación en el avance del programa objeto de estudio. Un tutor debe estar preparado para propiciar un ambiente de confianza y amistad que facilite la comunicación interpersonal con una capacidad de escucha, de diálogo, de apertura y acogida para que los usuarios expresen sus dudas con espontaneidad y tranquilidad.