En realidad, ninguno de los campos de la medicina, ni ninguna de las especialidades se ha tenido que definir ni explicar filosófica intelectual o científicamente. La gente se iba dedicando a tratar un órgano o restringía su práctica a determinados problemas médicos o algunas tecnologías y así se fueron creando las subespecialidades. Los cambios sociales influyen en forma importante en la morbilidad y en la mortalidad. Las personas estables en un lugar tienen menos morbimortalidad; el ostracismo social ha llevado a la muerte vudú en ciertos países, el luto está asociado a mayor mortalidad, la deprivación física y afectiva lleva a trastornos severos del desarrollo físico e intelectual y a patología social y psicológica.