El nivel de salud de un pueblo depende en gran parte de la prevención que se realice en los distintos niveles. Esta se logra fundamentalmente a través del desarrollo de conductas adecuadas por parte de la población en favor de la conservación de la salud. En esta área juega un rol determinante, la educación para la salud integral, la que debe realizarse en una acción coordinada e interdisciplinaria y continua, que desarrolle en el individuo actitud crítica que le permita modificar y/o transformar los factores condicionantes o determinantes de su salud individual y colectiva.