La idea de organizar equipos de alumnos con fines didácticos, naturalmente, no es nueva. Las diversas cátedras universitarias lo han llevado a la práctica desde hace muchos años, lo nuevo, son las soluciones dadas al siguiente planteo: cual será el número más adecuado de alumnos requeridos para recibir información, debatir un asunto, facilitar algún tipo de transferencia, o resolver algún problema mediante la investigación. En el planteo de la cuestión mencionada, se parte de la hipó tesis que la constitución de los grupos es una variable que puede incidir en los rendimientos y en la economía de tiempo, dinero y esfuerzos.