Las instituciones tienden un punto de vista funcional, son ordenamientos sistemáticos de respuestas funcionales a problemas sociales, que adquieren en virtud de su naturaleza características de durabilidad y permanencia en el tiempo. Toda institución es una entelequia que integra los valores saberes y practicas respecto de un problema social en un momento dado y los proyecta de una manera específica. Esta relación entre valores, saberes y prácticas viables sobre un problema determina la naturaleza de la institución en un momento histórico concreto.